Como suele ser habitual en estas fechas, diversos medios ofrecen recopilaciones de las que consideran mejores fotos del año. Casi todas impresionantes, algunas discutibles, muchas desgarradoras, la mayoría emocionantes.... este es el mundo en el que vivimos:

- según Life
- según Reuters
- The Big Picture no sólo publica tres selcciones de fotos del año (1, 2 y 3), sino que además se atreve con una selección de las fotos que resumen la primera década del siglo XXI (aunque la década realmente acaba el año que viene, como apuntan varios comentaristas).


(iré acualizando según vaya descubriendo nuevas galerías)

Hoy en meneame.net me he encontrado este vídeo, que me ha parecido muy interesante, a pesar de lo breve:

El vídeo en sí tiene una finalidad más bien educativa (recuerden, la realidad no es siempre lo que parece ;), aunque a mí me llamó más la atención por la parte de "fotografiar comida". Conozco los trucos básicos (pulverizar agua, usar hielo seco para el humo...), pero nunca se me había ocurrido rebuscar un poco más de información de una disciplina que ha creado profesiones tan curiosas como la de "maquillador de alimentos". Y eso que la comida es un tema bastante frecuente en mis fotos... así que me he puesto a buscar cosillas por la Red, y aquí les resumo y enlazo algunos recursos para los interesados en el tema (me ha resultado llamativo, por cierto, que la mayor parte de los sitios en los que he encontrado información estaban más relacionados con la comida que con la fotografía).

Algunos truquillos

fotografía de andar por casa

A tener en cuenta para fotografiar ese plato tan chulo que nos han puesto en el restaurante (o bareto), o nuestros propios platos en casa:

  • ojo con los flashes. La mayor parte de las veces, usar flash será una mala idea, por la dureza de la luz y las sombras que produce, especialmente si es el típico flash que viene con la cámara. Las ventanas son una buena alternativa, ya que por lo general ofrecen una agradable luz lateral (si estamos en casa, con sólo una ventana y una cartulina blanca para hacer de reflector y suavizar las sombras, podemos hacer unas fotografías bastante decentes). Si hay poca luz procure dentro de lo posible usar un trípode, o apoyar la cámara en, por ejemplo, un vaso. Si tiene un flash más sofisticado, pruebe a usarlo rebotando o difuminando la luz. Esto último, en casa. Si está en un restaurante, y es usted lo suficientemente rarito como para llevar encima un flash con cabezal basculante (yo lo soy), sea consciente de que al usarlo no sólo será una molestia para los comensales de otras mesas, sino que además posiblemente se reirán de used por lo bajito.
  • acérquese. Que el plato llene el encuadre, o incluso escoja una vista detalle en vez de el plato completo. Cuide también el ángulo: las vistas cenitales (justo encima del plato) no sólo son más incómodas, sino que suelen ser menos atractivas que una toma realizada con una inclinación de 45, 30 o 70º.
  • ojo a los detalles. Una huella en una copa, una raya de salsa fuera de lugar o una gamba mal puesta pueden estropear una foto. En casa, mime el montaje del plato, fuera de casa, donde el plato ya viene montadito, intente encontrar la vista que más lo favorezca. Y si se lo puede permitir, seleccione. Si por ejemplo, ha hecho una docena de magdalenas, o tiene media docena de manzanas, tenga la picardía de escoger para las fotos sólo las que tengan mejor aspecto.
  • ojo también con los reflejos, especialmente en cristales o metales (pe, cubiertos). Una buena foto puede arruinarse si en la copa aparece su reflejo tan contento con la cámara, o el del camarero mirándole raro a su espalda.
  • dése prisa. Los platos suelen perder bastante atractivo fotográfico a los pocos minutos de haberse preparado (el vapor desaparece, los colores cambian, las salsas eligen libremente su camino, las ensaladas empiezan a desmontarse...). Fotografíe el plato recién montado, y no se corte en hacer varias tomas muy seguidas, que para eso usamos digital.
  • subexponga ligeramente. Así conseguirá realzar las texturas del plato. Ojo, no se pase, tampoco queremos fotos oscuras (normalmente).
  • son fotos, tenga en cuenta los detalles de siempre. Ajuste el balance de blancos, cambie la perspectiva, juegue con la profundidad de campo, use el macro si lo cree conveniente...

en estudio

Ya si se cuenta con un equipo más sofisticado, se pueden hacer cosas como esta:

Por supuesto, está bastante fuera del alcance de este blog decir nada que un fotógrafo con experiencia y acceso a ese equipo no sepa ya, pero para quienes tengan algo de curiosidad, les cuento par de truquillos básicos:

  • fondos planos, o en todo caso, sencillos, que den un buen contraste y realcen el plato a fotografiar.
  • complementos. Cubiertos, copas, servilletas, incluso algunos de los ingredientes del plato bien dispuestos.
  • accesorios. Pinzas para colocar esa hojita de hierbabuena justo donde tiene que ir, toallitas de papel o bastoncillos para limpiar esa gota fuera de lugar, un soplete de cocina para tostar el punto justo, pegamento rápido o alfileres para que esa hoja de lechuga se esté quietecita...
  • brillos. La comida debe parecer fresca, aunque lleve tiempo en el estudio. Para que conserve un aspecto fresco o brillante, suele pulverizarse con agua o una mezcla de agua y glicerina, o aplicarse aceite o glicerina con un pincel. Los vasos que deben aparecer fríos también pueden humedecerse y meterse un rato en el congelador, para que se forme una capa de condensación.
  • sucedáneos. Los helados se derriten. El puré de papas (patatas para los no canarioparlantes) no. Solución para fotografiar helados en estudio: puré de papas con colorantes. O congelar el helado una vez se le ha dado la forma deseada. El hielo también tiene esa fea costumbre de derretirse. Solución: cubitos de metacrilato. El vapor de los platos desaparece a los pocos minutos. Solución: hielo seco en agua (alternativa de bajo presupuesto: algodón empapado en agua y pasado por el microondas). Los cereales se hunden en la leche. Solución: usar una crema muy espesa (antes se usaba cola o pegamento blanco, pero a los fabricantes de cereales no les hacía mucha gracia). Las gotas de agua en los cristales se mueven. Solución: gotas de glicerina.
  • ángulo. La cámara suele disponerse en un ángulo de unos 45º, imitando la vista que tendríamos sentados a la mesa.
  • postproducción. Un simple "ajuste automático de niveles" puede hacer maravillas.

Para saber más

Sofía y Alia. Gervasio Sánchez.Al contrario de los galardones de años anteriores, creo que este no va a provocar ninguna controversia: Gervasio Sánchez, uno de los fotógrafos españoles más conocidos y comprometidos, autor de Vidas Minadas (un galardonada serie sobre los efectos de las minas antipersona), ha recibido el Premio Nacional de Fotografía, concedido por el Ministerio de Cultura.

Copiopego su biografía de la web de Vidas Minadas:

"Nacido en Córdoba en agosto de 1959, Gervasio Sánchez es periodista desde 1984. Sus trabajos se publican en Heraldo de Aragón y La Vanguardia y colabora con la Cadena Ser y la BBC.

Es autor de varios libros fotográficos: El cerco de Sarajevo (1995) y los publicados por la Editorial Blume, Vidas minadas (1997 y 2002), Kosovo, crónica de la deportación (1999), Niños de la guerra (2000), La caravana de la muerte. Las víctimas de Pinochet (2002), Latidos del tiempo (2004), junto al escultor y artista plástico Ricardo Calero y Sierra Leona, guerra y paz (2005).

Coordinó en 2001 junto a Manuel Leguineche el libro Los ojos de la guerra (Homenaje a Miguel Gil) y en 2004 publicó el libro literario Salvar a los niños soldados.

Ha recibido los premios Cirilo Rodríguez, Club Internacional de Prensa, Andalucía de Cultura, Derechos Humanos de Periodismo, Liber Press, Javier Bueno. Las instituciones aragonesas le han concedido la Medalla de Oro de Santa Isabel de Portugal y la Medalla al Mérito Profesional, además de nombrarle hijo adoptivo de Zaragoza. Es enviado especial por la paz de la UNESCO desde 1998."

No comenta esta web que también recibió el Premio Ortega y Gasset en 2008, precisamente por su serie Vidas Minadas, que a día de hoy se ha publicado en tres libros: Vidas Minadas (1997), Cinco años después (2002) y Vidas Minadas diez años después (2007), publicados en España por Blume. Los beneficios obtenidos de la venta de estos libros se destinan a proyectos de apoyo a víctimas de las minas y a proyectos de desminado en varios países. Su discurso de aceptación del premio levantó bastante polvareda, especialmente cuando El País, diario que convocaba el premio, no lo publicó. El texto íntegro del mismo fue publicado por el diario online soitu.es, alcanzando una amplia difusión en la Red.

Gervasio Sánchez también mantiene un blog en soitu.es, Los desatres de la guerra, de lectura más que recomendable.

Para saber más

Página de la Wikipedia sobre Gervasio Sánchez.
Libros de Gervasio Sánchez en Amazon
Entrevista con el fotógrafo en quesabesde.com

Actualización (20/01/10): después de varios meses de polémica, el Veolia BBC Wildlife ha decidido retirar el premio, al considerar que para la foto se usó un lobo domesticado. El primer premio de este certamen ha quedado desierto. Lo cuentan con más detalle en El Mundo.

The storybook wolf. José Luis Rodríguez, 2009.El avilense José Luis Rodríguez ha ganado el Wildlife Photographer of the Year, el premio de fotografía de la Naturaleza más importante del mundo, con esta espectacular imagen de un lobo ibérico saltando una cerca, elegida la mejor entre las más de 43.000 fotografías enviadas por fotógrafos de 94 países.

El equipo utilizado es bastante poco habitual en la fotografía de naturaleza, ya que para conseguir el encuadre que deseaba optó por una Hasseblad 503CW con un respaldo 6x6 de Fujichrome, y un objetivo de 80mm. Tampoco es habitual la exposición utilizada, 1/30 a ISO 50, con la que consiguió que en la imagen apareciera el cielo iluminado por la luna.

Otra española, Ana Retamero, también fue premiada por una bella composición de salsifís.

En la web del concurso (cuyo nombre completo este año es Veolia Environnement Wildlife Photographer of the Year) puede verse la galería completa de ganadores, que como viene siendo habitual le da ganas a uno de dejar la cámara y dedicarse a otra cosa, a la vez que se pregunta como demonios se lo monta un pibe de menos de 10 años para que le dejen trastear con una D3 equipada con un 500mm f4G. Aparte de esos pequeños detalles, es una galería impresionante que merece dedicarle un buen rato, no se la pierdan.

Desde mañana día 23 de octubre hasta el próximo 11 de abril, las fotografías ganadoras y seleccionadas estarán expuestas en el Museo de Historia Natural de Londres, esperemos que no tarden mucho en visitar España.

En los siglos V y IV a.C., Empédocles (el tipo que descubrió la fuerza centrífuga) y Euclides (el primero que afirmó que la suma de los ángulos interiores de un triángulo es 180º) escribieron algunos de los primeros tratados de óptica.

Más o menos por esa época, Aristóteles y Euclides ya estudiaban la cámara oscura, aunque fue bastante después, en 1604, cuando Johannes Kepler describe detalladamente el funcionamiento de la misma, que más tarde le llevaría al descubrimiento del telescopio.

Un par de siglos más tarde, en 1826, a Nicéphore Niépce se le ocurre cubrir una superficie con betún de Judea, que se endurece al contacto con la luz, y dejarla expuesta durante varias horas en una cámara oscura. La historia del betún de Judea, que viene a ser un tipo de asfalto, se remonta a la noche de los tiempos, allá por Mesopotamia y Asiria. Desde los médicos egipcios y babilónicos, pasando por las técnicas de destilación usadas por árabes y persas, esta sustancia recorrió un largo camino hasta convertirse (literalmente) en la base de las primeras fotografías fijas. Y eso que 300 años antes, allá por 1520, Georgius Fabricus ya había observado las propiedades fotosensibles de las sales de plata.

Volviendo a la luz, en sí misma: Pitágoras (582-507 a.C.), que describió sus observaciones sobre la refracción luminosa, Snell (1580-1626), que la formalizó en una Ley, Descartes, que dió forma matemática a la refracción y describió la luz como una onda, Pierre de Fermat (1601-1665) (el del teorema), que unificó los estudios de la refracción y la reflexión, Newton (1643-1727) y sus profundos estudios sobre la óptica y el color, y su opinión de que igual la luz era más bien una partícula que una onda, Fresnel (1788-1827), que dedicó su vida al estudio de la luz y dió nombre a la famosa lente.

Cambio de tercio y vamos a la década de 1860, cuando Maxwell publica sus famosas Ecuaciones describiendo el electromagnetismo. Que a saber para que querrían en el siglo XIX entender algo sobre electromagnetismo, pero sus ecuaciones fueron la base de la radio, la televisión, y, con el tiempo, hasta de los microprocesadores. ¿Sabían, por cierto, que Maxwell fue también el autor de la primera fotografía en color?

No quiero alargarme mucho así que sólo mencionaré de pasada a OhmGauss, Ampere y Faraday, padres de la electricidad y la electrónica modernas. Tampoco me extenderé con John Bardeen, Walter Houser Brattain y William Bradford Shockley, que en 1947 inventaron el transistor en los laboratorios Bell. Sin estos ganadores del Nobel de Física de 1956 usted no tendría un iPod, amable lector. Ni estaría leyendo esto en su pantalla. Ni habría microprocesadores en mi cámara.

Hablando de Nobeles y de cámaras, ayer mismo se anunció que el Nobel de Física de este año caía en Charles Kao, Willard Boyle y George Smith. Estos dos últimos inventaron en 1969, mientras trabajaban para la Bell, los CCD, dispositivos que transforman la luz en cargas eléctricas.

Gracias a la contribución de todas estas personas y de muchas otras, algunas famosas y muchas otras anónimas, yo hoy he podido hacer unas cuantas fotos con mi cámara digital.

Obviamente, los descubrimientos de estas personas han servido para otras muchas cosas, por no hablar de los aportes de cientos de miles, millones de investigadores a lo largo de toda la historia de la humanidad. Pero este es un blog de fotografía, así que hablo de la parte que me toca.

Y si fuera un blog de cualquier otra cosa también podría hablar de la parte que me toca, porque la ciencia y la tecnología nos rodean e impregnan todas nuestras vidas. Desde el vidrio tratado de las ventanas de casa hasta la bolsa de plástico del supermercado, pasando por el protector solar del verano o las fibras del polar de invierno.

Y es que no es el ladrillo lo que nos hace progresar, ni el fútbol, ni las televisiones, es la Ciencia. Es lo que construye nuestro futuro. Y por eso, me parece muy mal que el gobierno español quiera reducir en una tercera parte los presupuestos de I+D+i para 2010.

Porque la ciencia española no necesita tijeras.

Vivimos en una sociedad profundamente dependiente de la ciencia y la tecnología y en la que nadie sabe nada de estos temas. Ello constituye una fórmula segura para el desastre.

Carl Sagan

Sleeping again !?, 2009. Stéfan.Una de las muchas series de "una foto al día durante un año". Pero esta de Stéfan en Flickr tienen que verla.

Ya hace tiempo comentaba que entre tanto millón de fotos en Flickr, era cada vez era más difícil encontrarse "fotones", incluso en el Explore, donde el nivel ha bajado bastante comprando con lo que uno se encontraba en los primeros tiempos. Hay por ahí algunas páginas que ofrecen recopilaciones al gusto del autor, o selecciones de lo que aparece en el Explore, y que en parte paliaban la búsqueda de esas joyas que abundan, pero que quedan perdidas entre tantas fotos.

Bien, pues ahora podemos hacer eso sin salir de Flickr, gracias a una nueva opción, las Expos:páginas donde puedes colocar las fotografías que más te gustan de lo que ves en Flickr. Vienen a ser una mezcla de concepto entre los álbumes y las favoritas, con algunas características que las hacen muy interesantes, como que puedes navegar por las expos que montan los demás usuarios de Flickr, que el límite es de 18 fotos o vídeos, aceptan comentarios, y por supuesto, no puedes incluir imágenes tuyas en tus expos. Para que el ego no decaiga, el sistema te avisa si alguna de tus fotos es incluida en una expo de otro usuario. Y si te preocupa tu intimidad, puedes indicar en tus fotos que no quieres que puedan ser incluidas, o retirar tus fotos de una expo en concreto, aparte de que no pueden incluirse imágenes que no sean públicas.

Ya podemos volver a disfrutar del placer de ver fotos en Flickr.

 

Descubierto vía Backfocus.

Comentarios recientes

  • diego: qué bien que lo haces más
  • Ernesto: Ey, gracias. Y gracias por la mención a Rodchenko. Creo más
  • imagen y expresion.: Hola,surfeando un poco por la red llegué a tu interesante más
  • Ernesto: Ey, pues gracias por el meneo. Hay que ver, la más
  • Anonimo: Qué verguenza. Un blog sobre fotografía sin fotos. No estaría más
  • Guillermo Martinez: Este post ha sido referenciado en Menéame. Al paracer menéame más
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  • Eduardo S.: Los datos de reparto de pasta, para que quede claro más