Publicaba por aquí hará casi un año una entrada titulada 25 fotógrafos que deberías conocer, y señalaba por aquel entonces un comentarista, con toda la razón del mundo, que la lista había quedado bastante escorada al lado masculino. Así que este año pensaba equilibrar el asunto con una recopilación de grandes fotógrafas, aprovechando el Día Internacional de la Mujer.

El problema es que el tema de la invisibilidad femenina en las ciencias y las artes también se ha dado en la fotografía, y si el año pasado tuve que pasar un buen rato seleccionando y pensando en a quien quitar de la lista, este año he tenido bastantes problemas para conseguir reunir los nombres de 25 fotógrafas reconocidas. Partiendo de siete u ocho nombres que tenía bastante claros, he tenido que tirar de Google y Wikipedia para completar esta lista. ¡Si hasta he tenido que poner a Anne Geddes!

Así que si normalmente una lista de este tipo ya es de por sí bastante incompleta, seguro que en esta ocasión habrá más de un nombre que echarán de menos. He intentado que al menos la selección haga honor al título, y que aunque falten muchas, estas sean autoras que deberían conocer. Aportaciones y críticas serán bienvenidas en los comentarios (y espero que discupen que algunos nombres se repitan en ambos listados :)

Un tema que dá para pensar, eso de que sea tan difícil reunir una lista de fotógrafas reconocidas. Podríamos hacer un experimento: ¿cuántos nombres le suenan de la lista del año pasado? ¿y de esta?

Espero que en todo caso disfruten de esta recopilación, y que les sirva, como a mí, para descubrir muchas autoras interesantes:

Berenice Abbot (1898-1991). Retratista, documentalista, fotógrafa científica... Uno de los nombres femeninos más importantes de la historia de la fotografía. Famosa entre otras cosas por su fotografía urbana de Nueva York y por su rescate y promoción de la obra de Eugène Atget.
Lola Álvarez Bravo (1907-1993). Fotógrafa mexicana contemporánea de Modotti, Kahlo y Diego Rivera, junto a los que definió el renacimiento mexicano post-revolucionario. Documentó el día a día de su país durante 50 años, además de retratar personajes ilustres de todo el mundo y de interesarse en el fotomontaje.
Diane Arbus (1923-1971). Retratista de moda de buena familia, alumna de Abbot y Lisette Model, es más conocida por sus contundentes retratos de los personajes marginales de la sociedad estadounidense.
Eve Arnold (1912-). Posiblemente la serie más conocida de esta prolífica fotoreportera sea la que realizó a Marilyn Monroe durante el rodaje de The Misfits. Miembro de pleno derecho de Magnum desde 1957 (asociada desde 1951, fue la primera mujer en entrar en la cooperativa) y retratista habitual de famosos, ha realizado reportajes en China, Sudáfrica, Rusia y Afganistán. A pesar de lo amplio de su obra y de haber recibido numerosos reconocimientos, curiosamente no realizó una exposición en solitario hasta 1980.
Anna Atkins (1799-1871). Fotógrafa y botánica inglesa, fue la primera persona en publicar un libro exclusivamente fotográfico: Photographs of British Algae: Cyanotipe Impressions, que puede consultarse íntegramente y en alta calidad en Flickr.
Margaret Bourke-White (1904-1971). Como fotoreportera de la revista Life cubrió algunos de los momentos más importantes de su época. Fotografió la Segunda Guerra Mundial y su imagen de Gandhi horas antes de ser asesinado se ha convertido en uno de los iconos fotográficos del siglo XX.
Dickey Chapelle (1918-1965). Estudiante de ingeniería aeronaútica en el MIT y aprendiz de piloto, realizó sus primeras fotografías profesionales para una línea aérea. Durante la Segunda Guerra Mundial fue fichada por National Geographic y destinada entre otros lugares a Iwo Jima y Okinawa. Tras la Segunda Guerra Mundial su sombrero australiano y sus pendientes de perlas se pasearon por múltiples zonas de guerra de todo el mundo hasta su muerte por una trampa explosiva en Vietnam.
Imogen Cunningham (1883-1976). Conocida por sus retratos, imágenes botánicas y paisajes industriales, también desarrolló un amplio trabajo de investigación sobre la química de la fotografía.
Louise Dahl-Wolfe (1895-1989). Revolucionó la fotografía de moda de los 30 y 40 al usar localizaciones exteriores y luz natural. Su maestría en el manejo de la luz tuvo una gran influencia en la obra de Irvng Penn y Richard Avedon, entre otros. También destacó como retratista.
Gisèle Freund (1908?-2000). Nacida en Alemania, se convirtió en una de las grandes fotógrafas francesas. Además de su obra documental (buena parte de ella como miembro de Magnum), fue una gran retratista de escritores y artistas. Desde sus inicios vió sus fotografías como parte de su militancia política. Socialista y judía, al llegar Hitler al poder huyó de Alemania a París con sus negativos pegados a su cuerpo.
Cristina García Rodero (1949-). Sigue siendo la única española en formar parte de la mítica agencia Magnum. Su fotografía se centra en el reportaje costumbrista y su serie España oculta, en la que estuvo trabajando 16 años, es una de las obras imprescindibles de la fotografía española.
Anne Geddes (1956-). Si ha visto un poster o le ha llegado un poguerpoint con bebés disfrazados de cualquier cosa imaginable, probablemente sean fotos de esta autora. Reconozco que no me gusta nada y me parece excesivamente empalagosa y cursi. De la misma manera, reconozco que es una fotógrafa que ha creado escuela y cuya obra hay que conocer.
Nan Goldin (1953-). Su obra más representativa corresponde a la narración de las intimidades de su vida y la de sus amigos en el ambiente contracultural del Manhattan de los 80: dependencias,  sexualidad, enfermedad, amor, soledad... A menudo presenta sus series como una sucesión de imágenes que forman películas documentales.
Masumi Hayashi (1945-2006). Nacida en un campo de internamiento para estadounidenses de origen japonés, sus obras más conocidas son enormes panorámicas formadas por collages de docenas o incluso cientos de fotografías más pequeñas, a menudo de sitios como repositorios de sustancias tóxicas o prisiones, que reflejaba con gran belleza.
Dorothea Lange (1895-1965). Fotoreportera estadounidense, recorrió el país durante cuatro años realizando un amplio reportaje de las consecuencias de la Gran Depresión para la FSA. Su obra Migrant Mother se ha convertido en un icono de la época.
Ouka Leele (1957-). La fotógrafa de la movida madrileña, es conocida principalmente por sus fotos pintadas con acuarela, aunque su obra es mucho más amplia. Cercana en ocasiones al surrealismo, es de destacar que realiza sus oníricos montajes en el momento de hacer la foto, sin añadir elementos posteriormente.
Annie Leibovitz (1949-). La fotógrafa de la gente más cool. Retratista de lujo de artistas y personajes públicos, puede gastar tranquilamente varias decenas de miles de dólares y contar con una docena de ayudantes en una sola sesión de fotos. Con unos resultados impresionantes, eso sí.
Helen Levitt (1913-2009). Una de las grandes de la fotografía urbana, retrató durante casi setenta años las calles de Nueva York. Tuvo su primera cámara en 1936. Cuatro años después una de sus fotos era expuesta en el MoMA. Su primera exposición en solitario, en el mismo museo, fue comisariada nada menos que por Edward Steichen.
Julia Margaret Cameron (1815-1879).  Su posición acomodada le permitió dedicar su vida a su gran pasión, la fotografía de retratos. Su obra se caracteriza por un ligero desenfoque que más tarde (hasta hoy en día) fue usado por muchos fotógrafos para añadir un toque "poético" a las imágenes, pero que en su tiempo le valió el rechazo del establishment fotográfico.
Linda McCartney (1941-1998). Sí, vale, es más conocida por ser la esposa de Paul McCartney, pero ser la primera mujer que publicó una portada en Rolling Stone tiene su mérito. Antes de ser conocida por su marido, era una famosa fotógrafa de artistas, especialmente músicos.
Lissete Model (1901-1983). Su fotografía urbana y sus retratos de una burguesía decadente derivaron temporalmente hacia la fotografía de bodegones y monumentos cuando la administración estadounidense comenzó a investigarla por "actividades antiamericanas".
Inge Morath (1923-2002).Editora de Magnum aún antes de haber cogido una cámara, ayudante y documentalista de Cartier Bresson, directora de fotografía en numerosas películas de Hollywood. Se convirtió en una de las primeras mujeres en entrar en Magnum en 1955, y realizó numerosos reportajes por todo el mundo.Tras su muerte en 2002, Magnum Photo creo un premio con su nombre, que se otorga anualmente a una fotógrafa menor de 30 años para realizar un proyecto fotográfico a largo plazo.
Leni Riefenstahl (1902-2003). Aunque es más conocida por su obra cinematográfica durante el régimen nazi, tras la Segunda Guerra Mundial desarrolló una interesante actividad fotográfica, entre la que destacan su trabajo sobre la tribu de los Nuba en la década de los 70 y una amplia obra de fotografía submarina.
Gerda Taro (1910-1937). Durante años fue la 'mitad' de Robert Capa, seudónimo que compartía con Ernő Friedmann. Considerada la primera mujer reportera de guerra, y también la primera fallecida en acción (durante la Guerra Civil española) buena parte de su obra es desconocida al no poder distinguirse de la de Friedmann.
Linda Wolf (1950-). Conocida fotógrafa humanista, ha destacado tanto por su fotografía como por su activismo social. Su fotografía ha estado influenciada desde sus comienzos por su activismo en el movimiento de liberación de la mujer de los 60, y se centra en reportajes sobre temas como la diversidad cultural, la mujer o la justicia social.

Para saber más

Algunos títulos, vía Amazon:

Dispara desde el estómago.

Lisette Model

Como suele ser habitual en estas fechas, diversos medios ofrecen recopilaciones de las que consideran mejores fotos del año. Casi todas impresionantes, algunas discutibles, muchas desgarradoras, la mayoría emocionantes.... este es el mundo en el que vivimos:

- según Life
- según Reuters
- The Big Picture no sólo publica tres selcciones de fotos del año (1, 2 y 3), sino que además se atreve con una selección de las fotos que resumen la primera década del siglo XXI (aunque la década realmente acaba el año que viene, como apuntan varios comentaristas).


Hoy en meneame.net me he encontrado este vídeo, que me ha parecido muy interesante, a pesar de lo breve:

El vídeo en sí tiene una finalidad más bien educativa (recuerden, la realidad no es siempre lo que parece ;), aunque a mí me llamó más la atención por la parte de "fotografiar comida". Conozco los trucos básicos (pulverizar agua, usar hielo seco para el humo...), pero nunca se me había ocurrido rebuscar un poco más de información de una disciplina que ha creado profesiones tan curiosas como la de "maquillador de alimentos". Y eso que la comida es un tema bastante frecuente en mis fotos... así que me he puesto a buscar cosillas por la Red, y aquí les resumo y enlazo algunos recursos para los interesados en el tema (me ha resultado llamativo, por cierto, que la mayor parte de los sitios en los que he encontrado información estaban más relacionados con la comida que con la fotografía).

Algunos truquillos

fotografía de andar por casa

A tener en cuenta para fotografiar ese plato tan chulo que nos han puesto en el restaurante (o bareto), o nuestros propios platos en casa:

  • ojo con los flashes. La mayor parte de las veces, usar flash será una mala idea, por la dureza de la luz y las sombras que produce, especialmente si es el típico flash que viene con la cámara. Las ventanas son una buena alternativa, ya que por lo general ofrecen una agradable luz lateral (si estamos en casa, con sólo una ventana y una cartulina blanca para hacer de reflector y suavizar las sombras, podemos hacer unas fotografías bastante decentes). Si hay poca luz procure dentro de lo posible usar un trípode, o apoyar la cámara en, por ejemplo, un vaso. Si tiene un flash más sofisticado, pruebe a usarlo rebotando o difuminando la luz. Esto último, en casa. Si está en un restaurante, y es usted lo suficientemente rarito como para llevar encima un flash con cabezal basculante (yo lo soy), sea consciente de que al usarlo no sólo será una molestia para los comensales de otras mesas, sino que además posiblemente se reirán de used por lo bajito.
  • acérquese. Que el plato llene el encuadre, o incluso escoja una vista detalle en vez de el plato completo. Cuide también el ángulo: las vistas cenitales (justo encima del plato) no sólo son más incómodas, sino que suelen ser menos atractivas que una toma realizada con una inclinación de 45, 30 o 70º.
  • ojo a los detalles. Una huella en una copa, una raya de salsa fuera de lugar o una gamba mal puesta pueden estropear una foto. En casa, mime el montaje del plato, fuera de casa, donde el plato ya viene montadito, intente encontrar la vista que más lo favorezca. Y si se lo puede permitir, seleccione. Si por ejemplo, ha hecho una docena de magdalenas, o tiene media docena de manzanas, tenga la picardía de escoger para las fotos sólo las que tengan mejor aspecto.
  • ojo también con los reflejos, especialmente en cristales o metales (pe, cubiertos). Una buena foto puede arruinarse si en la copa aparece su reflejo tan contento con la cámara, o el del camarero mirándole raro a su espalda.
  • dése prisa. Los platos suelen perder bastante atractivo fotográfico a los pocos minutos de haberse preparado (el vapor desaparece, los colores cambian, las salsas eligen libremente su camino, las ensaladas empiezan a desmontarse...). Fotografíe el plato recién montado, y no se corte en hacer varias tomas muy seguidas, que para eso usamos digital.
  • subexponga ligeramente. Así conseguirá realzar las texturas del plato. Ojo, no se pase, tampoco queremos fotos oscuras (normalmente).
  • son fotos, tenga en cuenta los detalles de siempre. Ajuste el balance de blancos, cambie la perspectiva, juegue con la profundidad de campo, use el macro si lo cree conveniente...

en estudio

Ya si se cuenta con un equipo más sofisticado, se pueden hacer cosas como esta:

Por supuesto, está bastante fuera del alcance de este blog decir nada que un fotógrafo con experiencia y acceso a ese equipo no sepa ya, pero para quienes tengan algo de curiosidad, les cuento par de truquillos básicos:

  • fondos planos, o en todo caso, sencillos, que den un buen contraste y realcen el plato a fotografiar.
  • complementos. Cubiertos, copas, servilletas, incluso algunos de los ingredientes del plato bien dispuestos.
  • accesorios. Pinzas para colocar esa hojita de hierbabuena justo donde tiene que ir, toallitas de papel o bastoncillos para limpiar esa gota fuera de lugar, un soplete de cocina para tostar el punto justo, pegamento rápido o alfileres para que esa hoja de lechuga se esté quietecita...
  • brillos. La comida debe parecer fresca, aunque lleve tiempo en el estudio. Para que conserve un aspecto fresco o brillante, suele pulverizarse con agua o una mezcla de agua y glicerina, o aplicarse aceite o glicerina con un pincel. Los vasos que deben aparecer fríos también pueden humedecerse y meterse un rato en el congelador, para que se forme una capa de condensación.
  • sucedáneos. Los helados se derriten. El puré de papas (patatas para los no canarioparlantes) no. Solución para fotografiar helados en estudio: puré de papas con colorantes. O congelar el helado una vez se le ha dado la forma deseada. El hielo también tiene esa fea costumbre de derretirse. Solución: cubitos de metacrilato. El vapor de los platos desaparece a los pocos minutos. Solución: hielo seco en agua (alternativa de bajo presupuesto: algodón empapado en agua y pasado por el microondas). Los cereales se hunden en la leche. Solución: usar una crema muy espesa (antes se usaba cola o pegamento blanco, pero a los fabricantes de cereales no les hacía mucha gracia). Las gotas de agua en los cristales se mueven. Solución: gotas de glicerina.
  • ángulo. La cámara suele disponerse en un ángulo de unos 45º, imitando la vista que tendríamos sentados a la mesa.
  • postproducción. Un simple "ajuste automático de niveles" puede hacer maravillas.

Para saber más

Sofía y Alia. Gervasio Sánchez.Al contrario de los galardones de años anteriores, creo que este no va a provocar ninguna controversia: Gervasio Sánchez, uno de los fotógrafos españoles más conocidos y comprometidos, autor de Vidas Minadas (un galardonada serie sobre los efectos de las minas antipersona), ha recibido el Premio Nacional de Fotografía, concedido por el Ministerio de Cultura.

Copiopego su biografía de la web de Vidas Minadas:

"Nacido en Córdoba en agosto de 1959, Gervasio Sánchez es periodista desde 1984. Sus trabajos se publican en Heraldo de Aragón y La Vanguardia y colabora con la Cadena Ser y la BBC.

Es autor de varios libros fotográficos: El cerco de Sarajevo (1995) y los publicados por la Editorial Blume, Vidas minadas (1997 y 2002), Kosovo, crónica de la deportación (1999), Niños de la guerra (2000), La caravana de la muerte. Las víctimas de Pinochet (2002), Latidos del tiempo (2004), junto al escultor y artista plástico Ricardo Calero y Sierra Leona, guerra y paz (2005).

Coordinó en 2001 junto a Manuel Leguineche el libro Los ojos de la guerra (Homenaje a Miguel Gil) y en 2004 publicó el libro literario Salvar a los niños soldados.

Ha recibido los premios Cirilo Rodríguez, Club Internacional de Prensa, Andalucía de Cultura, Derechos Humanos de Periodismo, Liber Press, Javier Bueno. Las instituciones aragonesas le han concedido la Medalla de Oro de Santa Isabel de Portugal y la Medalla al Mérito Profesional, además de nombrarle hijo adoptivo de Zaragoza. Es enviado especial por la paz de la UNESCO desde 1998."

No comenta esta web que también recibió el Premio Ortega y Gasset en 2008, precisamente por su serie Vidas Minadas, que a día de hoy se ha publicado en tres libros: Vidas Minadas (1997), Cinco años después (2002) y Vidas Minadas diez años después (2007), publicados en España por Blume. Los beneficios obtenidos de la venta de estos libros se destinan a proyectos de apoyo a víctimas de las minas y a proyectos de desminado en varios países. Su discurso de aceptación del premio levantó bastante polvareda, especialmente cuando El País, diario que convocaba el premio, no lo publicó. El texto íntegro del mismo fue publicado por el diario online soitu.es, alcanzando una amplia difusión en la Red.

Gervasio Sánchez también mantiene un blog en soitu.es, Los desatres de la guerra, de lectura más que recomendable.

Para saber más

Página de la Wikipedia sobre Gervasio Sánchez.
Libros de Gervasio Sánchez en Amazon
Entrevista con el fotógrafo en quesabesde.com

Actualización (20/01/10): después de varios meses de polémica, el Veolia BBC Wildlife ha decidido retirar el premio, al considerar que para la foto se usó un lobo domesticado. El primer premio de este certamen ha quedado desierto. Lo cuentan con más detalle en El Mundo.

The storybook wolf. José Luis Rodríguez, 2009.El avilense José Luis Rodríguez ha ganado el Wildlife Photographer of the Year, el premio de fotografía de la Naturaleza más importante del mundo, con esta espectacular imagen de un lobo ibérico saltando una cerca, elegida la mejor entre las más de 43.000 fotografías enviadas por fotógrafos de 94 países.

El equipo utilizado es bastante poco habitual en la fotografía de naturaleza, ya que para conseguir el encuadre que deseaba optó por una Hasseblad 503CW con un respaldo 6x6 de Fujichrome, y un objetivo de 80mm. Tampoco es habitual la exposición utilizada, 1/30 a ISO 50, con la que consiguió que en la imagen apareciera el cielo iluminado por la luna.

Otra española, Ana Retamero, también fue premiada por una bella composición de salsifís.

En la web del concurso (cuyo nombre completo este año es Veolia Environnement Wildlife Photographer of the Year) puede verse la galería completa de ganadores, que como viene siendo habitual le da ganas a uno de dejar la cámara y dedicarse a otra cosa, a la vez que se pregunta como demonios se lo monta un pibe de menos de 10 años para que le dejen trastear con una D3 equipada con un 500mm f4G. Aparte de esos pequeños detalles, es una galería impresionante que merece dedicarle un buen rato, no se la pierdan.

Desde mañana día 23 de octubre hasta el próximo 11 de abril, las fotografías ganadoras y seleccionadas estarán expuestas en el Museo de Historia Natural de Londres, esperemos que no tarden mucho en visitar España.

En los siglos V y IV a.C., Empédocles (el tipo que descubrió la fuerza centrífuga) y Euclides (el primero que afirmó que la suma de los ángulos interiores de un triángulo es 180º) escribieron algunos de los primeros tratados de óptica.

Más o menos por esa época, Aristóteles y Euclides ya estudiaban la cámara oscura, aunque fue bastante después, en 1604, cuando Johannes Kepler describe detalladamente el funcionamiento de la misma, que más tarde le llevaría al descubrimiento del telescopio.

Un par de siglos más tarde, en 1826, a Nicéphore Niépce se le ocurre cubrir una superficie con betún de Judea, que se endurece al contacto con la luz, y dejarla expuesta durante varias horas en una cámara oscura. La historia del betún de Judea, que viene a ser un tipo de asfalto, se remonta a la noche de los tiempos, allá por Mesopotamia y Asiria. Desde los médicos egipcios y babilónicos, pasando por las técnicas de destilación usadas por árabes y persas, esta sustancia recorrió un largo camino hasta convertirse (literalmente) en la base de las primeras fotografías fijas. Y eso que 300 años antes, allá por 1520, Georgius Fabricus ya había observado las propiedades fotosensibles de las sales de plata.

Volviendo a la luz, en sí misma: Pitágoras (582-507 a.C.), que describió sus observaciones sobre la refracción luminosa, Snell (1580-1626), que la formalizó en una Ley, Descartes, que dió forma matemática a la refracción y describió la luz como una onda, Pierre de Fermat (1601-1665) (el del teorema), que unificó los estudios de la refracción y la reflexión, Newton (1643-1727) y sus profundos estudios sobre la óptica y el color, y su opinión de que igual la luz era más bien una partícula que una onda, Fresnel (1788-1827), que dedicó su vida al estudio de la luz y dió nombre a la famosa lente.

Cambio de tercio y vamos a la década de 1860, cuando Maxwell publica sus famosas Ecuaciones describiendo el electromagnetismo. Que a saber para que querrían en el siglo XIX entender algo sobre electromagnetismo, pero sus ecuaciones fueron la base de la radio, la televisión, y, con el tiempo, hasta de los microprocesadores. ¿Sabían, por cierto, que Maxwell fue también el autor de la primera fotografía en color?

No quiero alargarme mucho así que sólo mencionaré de pasada a OhmGauss, Ampere y Faraday, padres de la electricidad y la electrónica modernas. Tampoco me extenderé con John Bardeen, Walter Houser Brattain y William Bradford Shockley, que en 1947 inventaron el transistor en los laboratorios Bell. Sin estos ganadores del Nobel de Física de 1956 usted no tendría un iPod, amable lector. Ni estaría leyendo esto en su pantalla. Ni habría microprocesadores en mi cámara.

Hablando de Nobeles y de cámaras, ayer mismo se anunció que el Nobel de Física de este año caía en Charles Kao, Willard Boyle y George Smith. Estos dos últimos inventaron en 1969, mientras trabajaban para la Bell, los CCD, dispositivos que transforman la luz en cargas eléctricas.

Gracias a la contribución de todas estas personas y de muchas otras, algunas famosas y muchas otras anónimas, yo hoy he podido hacer unas cuantas fotos con mi cámara digital.

Obviamente, los descubrimientos de estas personas han servido para otras muchas cosas, por no hablar de los aportes de cientos de miles, millones de investigadores a lo largo de toda la historia de la humanidad. Pero este es un blog de fotografía, así que hablo de la parte que me toca.

Y si fuera un blog de cualquier otra cosa también podría hablar de la parte que me toca, porque la ciencia y la tecnología nos rodean e impregnan todas nuestras vidas. Desde el vidrio tratado de las ventanas de casa hasta la bolsa de plástico del supermercado, pasando por el protector solar del verano o las fibras del polar de invierno.

Y es que no es el ladrillo lo que nos hace progresar, ni el fútbol, ni las televisiones, es la Ciencia. Es lo que construye nuestro futuro. Y por eso, me parece muy mal que el gobierno español quiera reducir en una tercera parte los presupuestos de I+D+i para 2010.

Porque la ciencia española no necesita tijeras.

Vivimos en una sociedad profundamente dependiente de la ciencia y la tecnología y en la que nadie sabe nada de estos temas. Ello constituye una fórmula segura para el desastre.

Carl Sagan

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